Al-Ándalus · Córdoba

Hisham II

al-Mu'ayyad bi-Llah

Reinó · 37 años

El tercer califa de Córdoba — y el más sombrío. Heredó del legado de su padre y abuelo el aparato estatal más sofisticado de la Europa de su tiempo, pero no llegó a gobernarlo: durante treinta años el poder real estuvo en manos de los chambelanes amiríes, y la moneda con su nombre fue, literalmente, la única huella oficial de su autoridad.

Subió al trono el 1 de octubre de 976 con once años, bajo regencia de su madre Subh y del hachib Yafar al-Mushafi. En menos de dos años, el ambicioso Muhammad ibn Abi Amir — el futuro Almanzor — había desplazado a Mushafi, neutralizado a la facción cortesana de los eslavones y reducido a Hisham al papel de figura ritual encerrada en Madinat al-Zahra. Desde 978 hasta su muerte en 1002, Almanzor concentró todo el poder político y militar; el califa firmaba documentos cuando se le pedía, presidía la oración del viernes ocasionalmente y prestaba su nombre a las cincuenta y dos campañas estivales que el chambelán dirigió contra los reinos cristianos. Le sucedieron en la dictadura sus hijos Abd al-Malik (1002-1008) y Abd al-Rahman Sanchuelo (1008-1009).

Cuando Sanchuelo cometió el error de exigir a Hisham el nombramiento como heredero del califato, la oposición omeya se organizó. En febrero de 1009, Muhammad II al-Mahdi entró en Córdoba a la cabeza de una revuelta, depuso a Hisham y mandó ejecutar a Sanchuelo. Empezaba la fitna que destruiría el califato. Hisham fue restaurado brevemente entre 1010 y 1013 por una facción berber que lo necesitaba como bandera de legitimidad omeya, pero ya sin poder ni voluntad propia. Su muerte en 1013 — probablemente asesinado durante el saqueo berber de Córdoba — quedó tan oculta que durante años circularon impostores que decían ser él.

Su reinado nominal, el más largo del califato, marcó el momento de máxima expansión militar — Barcelona quemada en 985, Santiago de Compostela saqueada en 997 — y al mismo tiempo el comienzo del fin. La fórmula amirí mantuvo la fachada del estado mientras vaciaba sus instituciones: cuando los chambelanes desaparecieron, no quedaba nada que sostuviera a un califa real. La fitna 1009-1031 fue, en gran medida, la factura de los treinta años de Hisham II.

Capital Córdoba
Padre al-Hakam II
Madre Subh, regente durante su minoría
Poder real Almanzor (978-1002), Abd al-Malik (1002-1008), Sanchuelo (1008-1009)
Reinado Interrumpido · 976-1009 y 1010-1013
Laqab al-Mu'ayyad bi-Llah