Al-Ándalus · Córdoba

Almanzor

Muhammad ibn Abi Amir

Reinó · 24 años

El gobernante real del califato de Córdoba durante un cuarto de siglo, sin ser nunca califa. Conocido en castellano como Almanzor — castellanización del laqab honorífico árabe al-Mansur bi-Llah, «el victorioso por la gracia de Dios» —, su nombre de nacimiento era Muhammad ibn Abi Amir, perteneciente a una familia árabe yemení establecida en Algeciras desde la conquista. Su ficha figura entre los soberanos por la decisión editorial cerrada en docs/PLAN-AL-ANDALUS.md: durante veinticuatro años fue, en la práctica, el poder político y militar de al-Ándalus.

Llegó a la corte como administrador de bienes de la concubina favorita de al-Hakam II, Subh, madre del futuro Hisham II. Cuando el califa murió en 976 dejando un heredero de once años, Subh y un círculo reducido se hicieron con la regencia, y el joven Ibn Abi Amir maniobró con paciencia: eliminó al chambelán Yafar al-Mushafi, neutralizó a la guardia eslavona, casó con su propia hija mayor a Subh para sellar el pacto, y en 978 quedó como único hachib. Confinó a Hisham II en Madinat al-Zahra, prohibiéndole salir, y reorganizó al ejército sobre nuevos contingentes berberes y mercenarios — disolviendo las viejas lealtades árabes —, lo que le permitió campañas independientes de la nobleza tradicional.

Entre 977 y 1002 dirigió personalmente cincuenta y dos expediciones (aceifas) contra los reinos cristianos. Las más célebres: Barcelona (985, ciudad incendiada y población esclavizada), León (988, capital arrasada), y Santiago de Compostela (997, saqueado el santuario y trasladadas a Córdoba las campanas, que se reinstalaron como lámparas en la Mezquita). En 981 adoptó el laqab al-Mansur bi-Llah y desde 979 levantó Madinat al-Zahira al este de Córdoba: una ciudad palatina propia, sede paralela del estado, deliberadamente erigida frente a la Madinat al-Zahra califal. Maribel Fierro y Ana Echevarría leen el conjunto como una construcción sistemática de legitimidad alternativa, frenada solo por el respeto formal al linaje omeya.

Murió de causas naturales el 8 o 9 de agosto de 1002 en Medinaceli, regresando de su última campaña contra Castilla y León. La leyenda cristiana posterior — la batalla de Calatañazor, el toque del «tambor de los moros», la frase «en Calatañazor perdió Almanzor su tambor» — es invención bajomedieval: las fuentes árabes contemporáneas no recogen derrota alguna. Le sucedió como hachib su hijo Abd al-Malik (1002-1008), reconocido como al-Muzaffar, y luego el menor Abd al-Rahman Sanchuelo (1008-1009), cuyo intento de hacerse declarar heredero del califato encendió la mecha de la fitna.

Cargo Hachib (chambelán) de Hisham II — no califa
Sede propia Madinat al-Zahira, desde 979
Laqab al-Mansur bi-Llah, asumido en 981
Campañas militares 52 expediciones contra reinos cristianos
Hito Saqueo de Santiago de Compostela · 997
Muerte Medinaceli, 1002 — sucedido por su hijo Abd al-Malik