Silo
De origen oscuro — probablemente noble galaico-asturiano sin parentesco directo con la dinastía pelagiana — accedió al trono por matrimonio con Adosinda, hija de Alfonso I el Católico. Su acceso reproduce el patrón ya visto con Alfonso I: corona transmitida por línea femenina cuando la rama masculina principal queda en minoría o exilio.
Trasladó la sede regia a Pravia, donde mandó construir la iglesia palatina de San Juan de Santianes (hacia 776), que conserva una de las inscripciones simbólicas más célebres del prerrománico hispano: un laberinto cuadrado con la fórmula Silo princeps fecit legible desde el centro hacia los cuatro costados. La pieza es testimonio del nivel cultural de la corte asturiana y del tipo de ostentación monumental que el reino podía permitirse.
Mantuvo una política de no agresión con el emirato de Córdoba, probablemente sostenida por algún tipo de tributo, lo que permitió un período de consolidación interna. Sin descendencia, su esposa Adosinda intentó imponer a Alfonso II, sobrino de la reina y heredero legítimo, pero la nobleza eligió a Mauregato, hijo bastardo de Alfonso I el Católico. Adosinda se retiró a un monasterio.