Mauregato
Hijo bastardo de Alfonso I el Católico, según la Crónica de Alfonso III nacido de una mujer llamada Sisalda, posible cautiva andalusí — la información, transmitida por una fuente tardía y polémica, ha sido leída tanto literalmente como con clave de propaganda hostil. Llegó al trono desplazando al heredero legítimo Alfonso II, hijo de Fruela I, en una pugna sucesoria oscura tras la muerte de Silo.
Su reinado fue breve, seis años, y se caracterizó por mantener buenas relaciones con el emirato cordobés. La tradición tardía — siglos XII y XIII, tres a cuatro centurias después de los hechos — añadió la leyenda del tributo de las cien doncellas, según la cual Mauregato habría pactado entregar anualmente cien jóvenes cristianas al emir a cambio de paz. La leyenda es históricamente insostenible: aparece por primera vez en fuentes muy posteriores y forma parte de la construcción ideológica del relato cruzado para legitimar las guerras del siglo XII. Lo más probable es que Mauregato pagase un tributo monetario, como otros reyes del periodo.
Posiblemente fue el destinatario de la dedicatoria del Comentario al Apocalipsis de Beato de Liébana — el texto de mayor calado intelectual producido en su corte — aunque el nombre que aparece en el manuscrito (“Etherio, Esteban”) admite varias lecturas. Murió de muerte natural en Pravia, sin descendencia capaz de heredar.