Aurelio
Primo del rey asesinado, llegó al trono a través de la línea agnaticia paralela: era hijo de un Fruela espatario que era a su vez hermano de Alfonso I el Católico. Su acceso al poder responde a un acuerdo de la nobleza tras el regicidio de Fruela I, probablemente para evitar la sucesión directa por Alfonso II, que era todavía menor de edad y vinculado al partido perdedor.
Las fuentes apenas dan información de su reinado de seis años. Se le atribuye la represión de una “rebelión de los libertos” — una sublevación rural de siervos manumitidos que reclamaban el reconocimiento legal de su nueva condición — aunque la naturaleza exacta del conflicto sigue siendo discutida por la historiografía. La Crónica de Alfonso III lo describe como un reinado pacífico, lo que probablemente significa que mantuvo un acuerdo tributario con el emir cordobés Abd al-Rahman I, sin expediciones militares al sur. Murió sin descendencia conocida y la corona pasó a Silo, esposo de su prima Adosinda.