Sancho III
Sancho III de Castilla recibió el reino de Castilla en el reparto que hizo su padre Alfonso VII al morir en 1157. Su hermano Fernando recibió León, reactivando la separación de los dos reinos que ya habían estado divididos entre los hijos de Fernando I y que Alfonso VII había reunificado.
El reinado de Sancho III en Castilla fue de una brevedad extrema: murió en 1158 sin haber tenido tiempo de consolidar ninguna política propia significativa. Dejó como sucesor a su hijo Alfonso, que tenía apenas tres años de edad. La minoría del futuro Alfonso VIII fue un período de inestabilidad grave para Castilla, marcado por la disputa entre los linajes de los Castro y los Lara por la tutela del niño-rey y el control efectivo del reino.
La figura de Sancho III de Castilla —que no debe confundirse con Sancho III el Mayor de Pamplona, su bisabuelo— no dejó huella política propia por la brevedad de su reinado. Su importancia en el relato leonés-castellano radica casi exclusivamente en ser el eslabón dinástico que conecta a Alfonso VII con Alfonso VIII.