Sancho II
el Fuerte
Sancho II recibió el reino de Castilla en el reparto que hizo Fernando I al morir en 1065. Sin embargo, Sancho no aceptó la división como definitiva y emprendió una política sistemática de reunificación por la fuerza. Venció a su hermano Alfonso VI de León en las batallas de Llantada (1068) y Golpejera (1072), obligándole a refugiarse en la corte de al-Mamún, emir de la taifa de Toledo. También expulsó a su otro hermano García de Galicia.
El reinado efectivo de Sancho II sobre Castilla sola duró apenas siete años, pero en ese tiempo consiguió reunir bajo su control todos los dominios que había dividido su padre. Cuando sitiaba Zamora, última plaza que resistía —gobernada por su hermana Urraca—, fue asesinado en 1072 en circunstancias que las crónicas posteriores atribuyeron a un tal Bellido Dolfos, al que Urraca habría utilizado como instrumento. El episodio es uno de los más narrativizados del romancero medieval y su historicidad exacta es difícil de establecer.
La muerte de Sancho II sin descendencia dejó el camino libre a Alfonso VI, que regresó de Toledo y reunificó los dominios de Fernando I bajo su autoridad. El brevísimo período de Castilla como reino independiente bajo Sancho II tiene interés como fase transitoria en la consolidación de la corona leonesa-castellana.