Al-Ándalus · Granada

Muhammad V

al-Ghani bi-Llah

Reinó · 37 años

El sultán cumbre del reino nazarí. Octavo soberano de la dinastía, hijo de Yusuf I, gobernó treinta y siete años con un paréntesis de tres años — y bajo su mecenazgo se construyó la Alhambra que el viajero contemporáneo conoce. Si Muhammad I la fundó como ciudadela y Yusuf I levantó Comares, fue Muhammad V quien le dio el rostro definitivo: la Sala de los Leones, el Mexuar, la fachada de Comares, los mocárabes de yesería que el poeta cortesano Ibn Zamrak versificó en las paredes.

Subió al trono el 18 de octubre de 1354 con apenas dieciséis años, tras el regicidio de su padre. Los primeros cinco años los pasó bajo tutela del visir Ridwan, el eunuco eslavo que había servido a tres generaciones nazaríes. La crisis llegó en agosto de 1359: un golpe palaciego encabezado por su hermanastro Ismail II y el primo Muhammad VI «el Bermejo» lo desplazó. Muhammad V huyó a Fez, donde el sultán benimerí lo acogió durante tres años junto con su visir Ibn al-Jatib — período en que el polígrafo escribió buena parte de su obra historiográfica.

Volvió en 1362 con apoyo del rey castellano Pedro I el Cruel, su gran amigo personal — relación documentada por Pedro López de Ayala en la Crónica del rey don Pedro. Pedro I incluso ejecutó por su mano al usurpador Muhammad VI cuando éste se entregó como suplicante en Sevilla, devolviendo a Muhammad V el trono limpio. La amistad continuó: Muhammad envió tropas para la guerra civil castellana, recibió préstamos para reconstruir la Alhambra, y siguió pagando parias a Pedro I hasta el regicidio de Montiel (1369).

Tras la muerte de Pedro I, Muhammad V aprovechó las disputas castellanas — Trastámaras contra Petristas — para emprender una ofensiva territorial sin precedentes. Recuperó Algeciras en 1369 (que mandaría arrasar para que no fuese reocupada cristianamente), Gibraltar en 1374, y consolidó el control nazarí sobre el estrecho durante una generación. En el plano cultural, su corte fue el centro intelectual más brillante del islam occidental del siglo XIV: Ibn al-Jatib (visir y polígrafo), Ibn Zamrak (poeta y autor de las inscripciones de la Alhambra), Ibn al-Hakim, Ibn Khaldun en visita ocasional. La filosofía sufí, la historia, la poesía y la teología llegaron a niveles que solo los grandes momentos califales habían igualado.

Murió en su lecho — muerte natural, inusual entre los nazaríes — el 15 de enero de 1391, dejando a su hijo Yusuf II un reino consolidado, una capital monumentalmente equipada y un patrimonio cultural que los siglos posteriores han designado como cumbre de la civilización andalusí.

Padre Yusuf I · hijo legítimo y heredero designado
Reinado 37 años con paréntesis · 1354-1359 y 1362-1391
Aliado político Pedro I el Cruel de Castilla · amistad personal documentada
Hito militar Recuperación de Algeciras (1369) y Gibraltar (1374)
Hito arquitectónico Sala de los Leones, Mexuar, fachada de Comares · cumbre de la Alhambra
Cultura Visires y poetas de su corte: Ibn al-Jatib, Ibn Zamrak, Ibn al-Hakim
Sucesor Yusuf II, su hijo