Juan I
el Amador de la Gentileza
Juan I el Amador de la Gentileza fue hijo de Pedro IV el Ceremonioso y heredó en 1387 una Corona de Aragón que su padre había gobernado durante medio siglo. Si el Ceremonioso fue un rey guerrero, organizador y controlador, Juan I representó el tipo del monarca cortesano: su interés primordial estaba en la música, la caza y el patronazgo de los trovadores y músicos de su entorno. Su corte fue un polo de atracción cultural, y el rey participó activamente en la vida literaria de su época.
Las consecuencias políticas de ese perfil fueron visibles. La gestión de los asuntos de gobierno quedó en gran medida en manos de su esposa Violant de Bar y de los privados de corte, lo que generó tensiones con la nobleza aragonesa y con las instituciones forales. No hubo grandes crisis militares exteriores durante su reinado, aunque la cuestión siciliana siguió su curso: su hermano Martín gobernaba la isla junto a María de Sicilia, y Juan I dejó ese asunto fuera de su agenda directa.
Murió en 1395 en un accidente de caza, sin herederos varones. La sucesión recayó en su hermano Martín, que gobernaba en Sicilia y tuvo que regresar a la Península para hacerse cargo de una Corona que nadie había previsto que le tocaría heredar.