Imad al-Dawla
Abd al-Malik ibn Ahmad
Último soberano hudí en al-Ándalus. Tras la muerte de su padre al-Musta’in en Valtierra (1110), heredó una taifa cercada: los almorávides ocupaban Granada, Sevilla, Toledo y Badajoz; los aragoneses cerraban Zaragoza desde el norte. Imad al-Dawla mantuvo la capital con dificultad ocho años más, hasta el 18 de diciembre de 1118, cuando Alfonso I el Batallador entró en Zaragoza tras un asedio de siete meses. Era la primera de las grandes capitales musulmanas que un rey aragonés conquistaba; quedó como capital del reino hasta el siglo XIV.
Imad al-Dawla se refugió en el castillo de Rueda de Jalón, donde mantuvo durante doce años una taifa residual bajo soberanía aragonesa: ejercía jurisdicción local, pagaba tributo a Alfonso I y le acompañaba en sus campañas andalusíes — incluyendo la célebre expedición de 1125-1126 hasta Granada y Vélez. Cuando murió hacia 1130, su hijo Sayf al-Dawla Ahmad continuó la línea hudí como vasallo cristiano, pasando al servicio de Alfonso VII de León y participando en la toma de Almería de 1147. La taifa de Rueda fue absorbida por la corona de Aragón a la muerte del último hudí en 1146, cerrando ciento quince años de la dinastía.