Hisham I
Segundo emir omeya, hijo menor de al-Dakhil, designado heredero por encima de sus hermanos Sulayman y Abd Allah — que se rebelaron sin éxito en los primeros años del reinado. Hisham I gobernó solo ocho años, suficientes para consolidar dinásticamente el emirato y dotarlo de un marco jurídico-religioso claro: trajo de Medina al jurista Yahya ibn Yahya al-Laythi, discípulo de Malik ibn Anas, y promovió la adopción del rito malikí como ortodoxia oficial. Esa elección, mantenida durante siglos, alineó al-Ándalus con la doctrina jurídica del Magreb y le dio un perfil religioso propio frente a los abasíes, que cultivaban la escuela hanafí.
Su política exterior fue activa: aceifas anuales contra León y la Marca Hispánica, asaltos sobre Narbona y Gerona, una expedición que llegó hasta los pies de los Pirineos catalanes. En lo interno, completó las obras de la primera Mezquita de Córdoba (terminada hacia 793) y reformó el alcázar califal. Murió en abril de 796, joven aún, tras designar como sucesor a su hijo al-Hakam I — abriendo la línea que llegaría sin ruptura hasta la fitna de 1009.