Reino de León-Castilla · Toledo

Fernando IV

el Emplazado

Reinó · 17 años

Fernando IV de Castilla accedió al trono en 1295 siendo un niño, a la muerte de su padre Sancho IV. La regencia correspondió a su madre María de Molina, que ya había demostrado su capacidad política durante el reinado anterior y que ahora tuvo que defender los derechos de su hijo frente a una constelación de pretendientes: los infantes de la Cerda, el rey de Aragón y varios magnates castellanos que buscaban beneficiarse de la debilidad del poder central.

Fernando IV asumió el gobierno personal en torno a 1301. El hito militar más destacado de su reinado fue la toma de Gibraltar en 1309, en colaboración con Aragón, que le devolvía el control del punto más estratégico del estrecho. Sin embargo, su reinado fue en conjunto de escasa capacidad política: los conflictos internos continuaron y la estabilidad del reino siguió siendo precaria.

Murió en 1312 de forma súbita, a los veintiséis años. Las crónicas medievales tardías popularizaron la leyenda de que había sido “emplazado” ante el tribunal de Dios por dos hermanos —los Carvajal— a quienes había ordenado ejecutar injustamente, y que estos le profetizaron la muerte en treinta días. El carácter legendario del relato no oculta la realidad de una muerte prematura que dejó otra vez el trono castellano en manos de un niño, el futuro Alfonso XI.

Padre Sancho IV el Bravo
Madre María de Molina (regente durante la minoría 1295-1301 aprox.)
Hito Toma de Gibraltar (1309)
Coyuntura Minoría turbulenta: disputas entre los infantes de la Cerda, Aragón, Portugal y la nobleza castellana
Muerte 1312, de causas no aclaradas. Leyenda del 'emplazamiento' de los hermanos Carvajal
Sucesor Alfonso XI, en minoría de edad