Fernando I
el de Antequera
Fernando I de Antequera fue el primer rey Trastámara de la Corona de Aragón, elegido por un procedimiento sin precedentes en la historia peninsular. A la muerte sin heredero de Martín I el Humano en 1410, varios candidatos reclamaron el trono: el infante castellano Fernando, el conde de Urgel Jaime II y otros pretendientes con grados distintos de legitimidad dinástica. La solución fue el Compromiso de Caspe (1412): los tres reinos de la Corona —Aragón, Valencia y Cataluña— designaron cada uno tres compromisarios para que deliberaran y eligieran al candidato con mejor derecho. Seis de los nueve votaron por Fernando; el conde de Urgel nunca aceptó el resultado.
Fernando venía de una trayectoria política intensa en Castilla. Como regente de su sobrino Juan II de Castilla, había dirigido la campaña que tomó Antequera en 1410, la mayor plaza nazarí conquistada en décadas, lo que le dio el epíteto y un enorme prestigio militar. Ese capital político fue uno de los argumentos a su favor en Caspe.
Su reinado aragonés fue breve —cuatro años— pero suficiente para consolidar la transición dinástica y aplastar la resistencia del conde de Urgel, que fue capturado y encarcelado. Murió en Igualada en 1416. La corona pasó a su hijo Alfonso, que gobernaría durante cuarenta y dos años y convertiría la Corona de Aragón en la primera potencia del Mediterráneo occidental.