Duarte I
Duarte I reinó solo cinco años, período marcado por una empresa militar fallida que tuvo consecuencias humanas y simbólicas graves. La expedición contra Tánger en 1437 terminó en desastre: el ejército portugués fue cercado y, para garantizar la retirada, el infante Fernando —hermano menor del rey— quedó como rehén en manos del sultán meriní. Fernando murió en cautiverio en Fez en 1443, sin que Portugal pudiera o quisiera pagar el rescate exigido, lo que dejó sobre la memoria de la expedición la sombra del sacrificio de un príncipe.
Más allá del episodio de Tánger, Duarte merece atención por su producción intelectual. El Leal Conselheiro —el Leal Consejero— es un tratado de reflexión moral y política que lo sitúa en la corriente del pensamiento humanista que empezaba a circular por las cortes europeas del siglo XV. Fue el hijo más cultivado de la generación que João I y Filipa de Lancáster habían criado en un ambiente de formación extraordinaria.
Murió de peste en 1438, a los treinta y siete años, dejando un hijo de seis años —el futuro Afonso V— como heredero bajo regencia. La brevedad de su reinado y la tragedia de Tánger ensombrecieron un gobierno que en otras circunstancias habría podido desarrollarse con más holgura.