João I
o de Boa Memória
João I fundó la Casa de Avís y abrió la segunda gran fase de la historia portuguesa. Llegó al trono desde una posición improbable: era maestre de la Orden de Avís, hijo bastardo de Pedro I, sin derechos sucesorios convencionales. La crisis abierta por la muerte de Fernando I y la perspectiva de que la corona pasara a Juan I de Castilla a través de Beatriz desencadenó una movilización de las fuerzas urbanas y nobiliarias que encontró en João un candidato que representaba la independencia portuguesa frente a la absorción castellana.
La batalla de Aljubarrota en 1385 fue el momento fundacional de la nueva dinastía: el ejército portugués, reforzado por arqueros ingleses, derrotó de manera decisiva al ejército castellano. La victoria no solo garantizó la independencia de Portugal sino que estableció la alianza con Inglaterra —formalizada en el Tratado de Windsor de 1386— como uno de los ejes de la política exterior portuguesa. João casó con Filipa de Lancáster, reforzando ese vínculo.
La conquista de Ceuta en 1415 marcó el inicio de la expansión portuguesa más allá de la Península, con consecuencias que se proyectaron durante siglos. Sus hijos —a los que Camões llamó «la ínclita geração» (la preclara generación)— continuaron e impulsaron la exploración atlántica: el infante Henrique, conocido como «el Navegante», organizaría desde el Algarve las exploraciones que llegarían a la costa africana y prepararían el camino a India y Brasil.