Bermudo II
el Gotoso
Bermudo II fue un pretendiente al trono leonés que desplazó a Ramiro III aprovechando el descontento nobiliario. Su origen era la línea de Alfonso III por vía diferente a la de Sancho I, lo que le daba legitimidad dinástica suficiente para aglutinar a quienes buscaban un cambio en la cúspide del poder. Se proclamó rey en 982 y controló progresivamente el territorio hasta la retirada definitiva de Ramiro III en 984.
El episodio más catastrófico del reinado de Bermudo II fue el saqueo de León por Almanzor en 988. El hajib cordobés, en el marco de sus campañas sistemáticas contra las ciudades y centros religiosos del noroeste, tomó la capital leonesa, la arrasó y se llevó como trofeo las campanas de la catedral, que hizo transportar en hombros de cautivos hasta Córdoba. El episodio tuvo un impacto simbólico profundo: León quedó temporalmente despoblada y la imagen del poder regio leonés quedó seriamente dañada.
Bermudo II no pudo articular una resistencia efectiva frente a las campañas de Almanzor. El epíteto “el Gotoso”, referido a la enfermedad que padeció, refleja también en parte la imagen de debilidad que proyectó su reinado. Murió en 999 dejando el trono a su hijo Alfonso, de nuevo en minoría de edad, con el reino en una situación de fuerte presión exterior.