Berenguer Ramon I
el Curvo
Berenguer Ramon I, apodado el Curvo (el Corbat en catalán, por una deformidad física según las crónicas), accedió al condado de Barcelona en 1017 siendo menor de edad. El gobierno efectivo durante los primeros años estuvo en manos de su madre Ermessenda de Carcassona, mujer de notable capacidad política que continuó interviniendo en los asuntos condales mucho más allá de la mayoría de su hijo, generando tensiones crónicas entre ambos.
El reinado de Berenguer Ramon I fue de consolidación más que de expansión, en un período en que el paisaje político andalusí estaba fragmentado en taifas pequeñas y la amenaza militar del sur había retrocedido. La decisión más significativa —y más problemática— fue su testamento: al dividir los condados entre sus tres hijos Ramon, Guillem y Sanç, reintrodujo la fragmentación que el linaje barcelonés había superado laboriosamente a lo largo de la generación anterior. Esta división sería la semilla de los conflictos sucesorios que marcarían el inicio del gobierno de su hijo Ramon Berenguer I.