Badis ibn Habus
Tercer soberano zirí. Su reinado de treinta y cinco años lo convierte en el rey de taifa más longevo del siglo XI peninsular y solidifica la presencia bereber sanhaya en el suroriente andalusí. Heredó de su padre Habus el visirato judío de Samuel ibn Naghrila, que prolongó hasta la muerte de Samuel hacia 1056, y mantuvo en el cargo a su hijo Yosef ibn Naghrila durante una década más.
El experimento terminó dramáticamente. Tensiones doctrinales y resentimiento popular contra la posición pública de la familia Naghrila desembocaron, el 30 de diciembre de 1066, en el pogromo de Granada: la multitud asaltó el palacio del visir, mató a Yosef y a unos cuatro mil judíos de la ciudad — la cifra recogida por Ibn Hazm y otros cronistas árabes contemporáneos —, en el que es el primer pogromo masivo documentado en suelo peninsular. Badis sobrevivió políticamente al episodio, no encontró nuevo visir judío y mantuvo el reino hasta su muerte en 1073. Las obras de la Alcazaba Cadima sobre el Albaicín, fechadas durante su reinado, constituyen el sustrato físico sobre el que los nazaríes levantarían la Alhambra dos siglos después.