Al-Ándalus · Sevilla

al-Mu'tadid

Abbad II ibn Muhammad

Reinó · 27 años

Segundo soberano abbadí, hijo y sucesor del cadí Abu l-Qasim Muhammad, que había constituido Sevilla como república cadial autónoma en 1023 manteniendo durante veinte años el ficcional reconocimiento del califa Hisham II como autoridad superior. Al-Mu’tadid asumió en 1042, abandonó la fórmula republicana — proclamándose rey efectivo — pero mantuvo en escena al «falso Hisham II», un esterero o pretendiente desconocido al que la corte abbadí presentaba como el califa omeya superviviente, hasta 1059.

Fue el político más expansionista del primer siglo taifa: en veintisiete años absorbió la mitad occidental de al-Ándalus por conquista o presión diplomática — Mértola, Niebla, Huelva, Silves, Carmona, Algeciras —, dejando solo a Badajoz y Toledo como rivales serios. Su reputación de crueldad refinada lo persigue en las crónicas: Ibn Bassam y al-Maqqari recogen el episodio del jardín del alcázar sevillano sembrado con macetas hechas con los cráneos de sus enemigos vencidos — anécdota probablemente exagerada pero indicativa de la imagen que cultivó deliberadamente para imponer respeto. Murió en febrero de 1069, dejando a su hijo al-Mu’tamid el reino más extenso y consolidado de las primeras taifas.

Padre Abu l-Qasim Muhammad — cadí fundador de la dinastía
Hito Anexión de las taifas vecinas: Mértola (1044), Niebla (1051), Algeciras (1058), Huelva, Silves, Carmona
Política simbólica Mantuvo el «falso Hisham II» como califa nominal hasta 1059
Sucesor Muhammad al-Mu'tamid, su hijo