Alfonso IV
el Benigno
Alfonso IV el Benigno sucedió a su padre Jaime II en 1327 y gobernó durante nueve años en un período sin grandes confrontaciones exteriores pero con tensiones internas crecientes. La cuestión sarda continuó siendo un problema abierto: la resistencia de los señores locales y de los intereses genoveses y pisanos en la isla obligó a campañas militares costosas sin resultados definitivos.
La principal fuente de conflicto fue de carácter dinástico. Alfonso IV contrajo segundo matrimonio en 1329 con Leonor de Castilla, hermana del rey Alfonso XI, y le concedió a los hijos de esta unión —Fernando y Juan— importantes señoríos y títulos en Aragón y Valencia. El infante Pedro, heredero del primer matrimonio, protestó con energía, y la tensión entre madrastra e hijastro enraizó un conflicto que estallaría plenamente en el reinado siguiente.
Murió en Barcelona en 1336. El epíteto el Benigno apunta a un carácter menos beligerante que sus predecesores e inclinado a la concesión, lo que en el contexto de las presiones de la nobleza aragonesa tuvo consecuencias ambiguas: la benevolencia con su segunda esposa y sus hijos plantó las semillas de los conflictos que Pedro IV tendría que resolver por la fuerza.