Afonso II
o Gordo
Afonso II gobernó Portugal durante doce años marcados por las tensiones entre la Corona y la Iglesia y por un esfuerzo notable de sistematización administrativa. Fue el primer rey portugués en promulgar leyes generales escritas aplicables a todo el reino, un paso hacia la construcción de una estructura jurídica más coherente. Este impulso legislativo reflejaba una voluntad de afirmar la autoridad regia sobre un territorio todavía en proceso de organización institucional.
Los conflictos con el arzobispo de Braga y con sus propias hermanas por cuestiones patrimoniales y de jurisdicción eclesiástica fueron los episodios más ruidosos de su reinado. El papado llegó a excomulgarle, lo que no impidió que Afonso continuara gobernando, aunque la sombra del conflicto eclesiástico marcó su imagen posterior.
En el plano territorial, la toma de Alcácer do Sal en 1217, facilitada por la participación de cruzados que hacían escala en el puerto de Lisboa, fue el avance más significativo hacia el sur. El epíteto «o Gordo» es de naturaleza física y carece de carga política; las fuentes lo mencionan como hombre de complexión robusta que no participó personalmente en campañas militares —rasgo inusual para la época—. Murió en 1223, probablemente afectado por lepra.