Abd Allah al-Adil
Califa de la fitna almohade. Hijo de Yaqub al-Mansur y hermano de Muhammad al-Nasir, Abd Allah ejercía como gobernador de Murcia cuando estalló la crisis sucesoria de 1224. La facción andalusí lo proclamó califa en oposición a su tío Abd al-Wahid I al-Makhlu, instalado brevemente en Marrakech por el partido de los almohades magrebíes.
Su gobierno duró tres años. La rivalidad con su sobrino Idris al-Ma’mun, gobernador de Sevilla, y las defecciones constantes de los gobernadores almohades en al-Ándalus, drenaron rápidamente cualquier autoridad efectiva. En octubre de 1227, una conjura palaciega lo capturó y lo estranguló en sus aposentos del alcázar marrakesí. La facción de al-Ma’mun se hizo con el imperio magrebí, mientras en al-Ándalus los gobernadores se desligaban uno a uno: era el comienzo de los pequeños emiratos andalusíes que conducirían al ascenso del Ibn al-Ahmar de Arjona — futuro Muhammad I nazarí — y a la fundación del último reino musulmán peninsular.