Yusuf al-Fihrí
Yusuf ibn Abd al-Rahman al-Fihrí
El último wali. Yusuf ibn Abd al-Rahman al-Fihrí pertenecía al linaje qaysí de los Banu l-Fihr, descendientes del conquistador de Ifriqiya Uqba ibn Nafi, y llegó al gobierno de al-Ándalus en 747 tras una década de inestabilidad — siete walis en doce años — provocada por el conflicto entre las facciones tribales árabes (qaysíes contra kalbíes) y las revueltas berberes contra los privilegios árabes en el reparto de tierras. Estabilizó la provincia con apoyo de los qaysíes y la confianza menguante del califato omeya de Damasco, ya en sus últimos años.
En 750 los abasíes derrocaron a los omeyas en Oriente y exterminaron a la familia. Yusuf, que reconocía formalmente al nuevo califa de Bagdad, vio cómo su autoridad se debilitaba en al-Ándalus mientras la hambruna asolaba el país (750-754) y los partidarios omeyas — refugiados que iban llegando de Siria — se reagrupaban en torno a un príncipe superviviente, Abd al-Rahman ibn Mu’awiya. En mayo de 756 ambos se enfrentaron en la batalla de Musara, a las puertas de Córdoba: Yusuf fue derrotado y forzado a huir hacia Toledo. Aceptó nominalmente la autoridad del nuevo emir omeya pero conspiró durante tres años más para recuperar el poder; cuando intentó reorganizar la resistencia árabe en 759, fue capturado y decapitado. Su derrota cierra el emirato dependiente y abre la sub-entidad del emirato omeya independiente.