Yaqub al-Mansur
Abu Yusuf Yaqub
El califa de Alarcos. Tercer almohade y cumbre del imperio bereber occidental. Yaqub adoptó el laqab honorífico al-Mansur bi-Llah — «el victorioso por la gracia de Dios», el mismo título de Almanzor dos siglos antes — tras su victoria peninsular más célebre.
El 18 de julio de 1195, en la llanura de Alarcos entre el Guadiana y la sierra de los Pedroches, infligió a Alfonso VIII de Castilla la mayor derrota cristiana del siglo XII peninsular: el ejército castellano fue aniquilado, el rey huyó a duras penas a Toledo y los almohades tomaron Calatrava, Caracuel, Malagón y otras plazas de la Mancha. La derrota dejó la Meseta sur indefensa durante quince años y obligó a Alfonso VIII a la paz forzada de 1197.
Su huella civil fue igualmente notable. Concluyó la mezquita aljama de Sevilla y su alminar — la Giralda —, terminado en 1198 con un sistema de rampas en lugar de escaleras. Reorganizó la administración almohade sobre líneas más burocráticas, fundó la Rabat al-Fath (la nueva capital atlántica del imperio, hoy Rabat) e incluyó al joven Maimónides en su corte filosófica antes de la persecución doctrinal posterior. Murió en Marrakech el 22 enero 1199 dejando a su hijo Muhammad al-Nasir un imperio en su zenit territorial — que se desplomaría trece años después en Las Navas.