Teobaldo I
el Trovador
Teobaldo I fue el primer rey de la casa de Champaña en gobernar Navarra, accediendo al trono en 1234 como sobrino nieto de Sancho VII el Fuerte, quien murió sin descendencia directa. La transición inauguró un período de más de dos siglos en que la corona navarra pasaría de mano en mano entre casas dinásticas extranjeras, aunque el reino conservara sus instituciones y fueros propios.
El nuevo rey era ya un aristócrata poderoso: como conde de Champaña, gobernaba uno de los territorios más prósperos del norte de Francia, centro del comercio de las ferias y de la cultura cortesana. Su llegada a Pamplona no estuvo exenta de resistencia nobiliaria —varios ricoshombres navarros cuestionaron su legitimidad— y Teobaldo hubo de negociar con firmeza el reconocimiento de su derecho por herencia materna.
En el exterior, participó en la fracasada cruzada de 1239 junto con varios barones franceses, sin lograr resultados militares significativos en Tierra Santa. Su legado más duradero es literario: trovador de primera línea en lengua de oíl, se conservan en torno a sesenta canciones atribuidas a él —sirventes, albas, tensones— que lo sitúan entre los poetas líricos más relevantes del siglo XIII en la tradición francesa.
Falleció en Pamplona en 1253 y fue sucedido por su hijo Teobaldo II, también conde de Champaña, que mantendría los lazos de la corona navarra con los intereses ultrapirenaicos de la dinastía.