Tariq ibn Ziyad
El conquistador de Hispania. Liberto bereber al servicio del gobernador árabe Musa ibn Nusayr, Tariq ibn Ziyad mandaba la guarnición de Tánger cuando, en abril o mayo de 711, cruzó el estrecho con unos siete mil bereberes para responder a una llamada de auxilio del partido visigodo enemigo del rey Rodrigo. Desembarcó al pie del peñón que tomó su nombre — Yabal Tariq, «monte de Tariq», hoy Gibraltar — y avanzó hacia el norte sin gran resistencia. El 19 de julio de 711, cerca del río Guadalete (la Wadi Lakka árabe), aniquiló al ejército visigodo encabezado por Rodrigo, que murió en la batalla o desapareció en la huida.
La operación, planteada inicialmente como expedición de saqueo, se convirtió en conquista. Tariq tomó Écija, Toledo y Ávila en pocos meses; en 712 desembarcó Musa con tropas árabes para completar la sumisión peninsular. La rivalidad entre ambos comandantes se hizo evidente rápidamente — el bereber subordinado había superado al gobernador árabe en velocidad y trofeos —, y el califa omeya al-Walid I los llamó a Damasco en 714 para arbitrar. Tariq fue depuesto y desapareció de las fuentes; las crónicas árabes posteriores no recogen ni la fecha ni el lugar de su muerte. Su huella quedó en el topónimo del peñón, en la fundación del emirato dependiente y en una serie de leyendas — la mesa de Salomón hallada en Toledo, los discursos antes de Guadalete — recogidas siglos más tarde por al-Razi y reelaboradas hasta hoy.