Sancho III
el Mayor
Sancho III el Mayor es el monarca pamplonés de mayor proyección política de toda la historia del reino. En sus treinta años de reinado, aprovechó el colapso del califato de Córdoba —la guerra civil o fitna que se desencadenó en 1009 y desintegró la estructura política omeya— para construir un dominio que ningún rey norteño había alcanzado antes.
Su expansión no fue únicamente militar. El matrimonio con Muniadona, hija del conde castellano Sancho García, le permitió acceder a la herencia del condado de Castilla cuando la línea directa quedó sin sucesión. A través de las relaciones de dependencia y presión política, ejerció también un control efectivo sobre el reino de León y mantuvo una posición hegemónica en relación con los condes catalanes y el condado de Aragón, que desde esta época quedó vinculado a Pamplona. Algunos documentos de cancillería lo presentan como rex Hispaniarum, un título que refleja la conciencia de la amplitud de su poder, aunque su alcance jurídico real sería exagerado tomarlo al pie de la letra.
La decisión más duradera de su reinado fue la partición del dominio entre sus hijos a su muerte en 1035: García Sánchez III recibió Navarra; Fernando, el condado de Castilla (que su padre elevaría a reino); Ramiro, Aragón; y Gonzalo, Sobrarbe y Ribagorza. Esta fragmentación reorganizó el mapa político del norte peninsular de manera permanente: Castilla arrancó como reino autónomo con Fernando I, y Aragón inició la trayectoria que la llevaría, generaciones más tarde, a la Corona de Aragón.
Murió en 1035 en Nájera. Con él terminó el breve momento en que Pamplona había sido el eje del poder cristiano en la Península.