Ordoño III
Ordoño III sucedió a su padre Ramiro II en 951, aunque no sin resistencia. Su hermano Sancho, apoyado por el conde Fernán González de Castilla y por el reino de Pamplona, disputó el acceso al trono. Ordoño III se impuso militarmente, pero el episodio inauguró la inestabilidad sucesoria que caracterizaría la segunda mitad del siglo X leonés.
Durante su reinado, Ordoño III mantuvo las posiciones en la frontera del Duero sin grandes avances ni retrocesos documentados. Las crónicas le atribuyen una campaña naval contra Lisboa, en la costa atlántica, aunque los detalles son escasos y su alcance real es difícil de evaluar. La figura de Fernán González de Castilla, que había apoyado al rival de Ordoño en la disputa sucesoria, continuó siendo un factor de tensión interna.
Ordoño III murió en 956 a una edad relativamente joven, sin que las fuentes precisaran la causa. La sucesión recayó en su hermano Sancho, el mismo que había intentado arrebatarle el trono cinco años antes, lo que ilustra la limitada institucionalización de las normas sucesorias en el reino leonés de este período.