Muhammad VI
al-Galib bi-Llah · «el Bermejo»
Décimo soberano nazarí. Conocido en castellano como «el Bermejo» por su característico cabello rojo — rasgo recurrente en la línea nazarí desde Muhammad I Ibn al-Ahmar —, asumió el trono el 28 de julio de 1360 tras estrangular personalmente a Ismail II. Adoptó el laqab oficial al-Galib bi-Llah («el victorioso por Dios»).
Su gobierno duró dieciocho meses, marcados por el intento desesperado de consolidarse mientras Muhammad V, refugiado en Fez, organizaba la reconquista del trono. Pedro I el Cruel de Castilla, aliado de Muhammad V por amistad personal, decidió intervenir militarmente. Cercado por Muhammad V desde el sur, hostigado por las tropas castellanas desde el norte, Muhammad VI tomó una decisión célebre: en abril de 1362 se entregó como suplicante en la corte de Pedro I en Sevilla, llevando consigo el tesoro nazarí real con la esperanza de obtener perdón a cambio.
El cálculo falló espectacularmente. Pedro I lo recibió con honores aparentes durante varios días y luego, el 25 de abril de 1362, le hizo capturar y, según las crónicas castellanas (López de Ayala) y árabes (Ibn al-Jatib), lo asesinó con su propia mano en una escena pública: lanzando contra él una pica entre dos golpes de cuchillo, tras gritarle «¡toma allá, traydor, por la villa de Pedrina que comprastes!». El cadáver fue exhibido. Muhammad V recuperó el trono inmediatamente. La leyenda del «Diamante del Bermejo» — joya nazarí incautada por Pedro I y luego cedida al Príncipe Negro inglés, hoy presente en la corona británica — proviene de este episodio.