Henrique I
o Cardeal
Henrique I fue el último rey de la Casa de Avís y uno de los reyes más involuntarios de la historia portuguesa. Era cardenal y arzobispo, había dedicado su vida a la Iglesia y a las letras, y tenía sesenta y seis años cuando la catástrofe de Alcácer Quibir y la ausencia de herederos directos de Sebastião lo convirtieron en el único candidato dinásticamente aceptable de la línea de Avís.
Su reinado de dos años fue en esencia un período de deliberación sobre la sucesión. Los pretendientes eran varios: Felipe II de España, el más poderoso y con los mejores argumentos legales como nieto de Manuel I; António, prior de Crato, hijo bastardo de un infante de Avís con apoyo popular; el duque de Bragança; y otros con derechos más remotos. Henrique intentó que la solución llegara por vía diplomática y consultiva, convocando Cortes y buscando el acuerdo. Solicitó al papa dispensa de su voto de celibato para casarse y producir un heredero; la petición fue rechazada.
Murió en enero de 1580 sin haber designado formalmente un sucesor. La presión militar y diplomática de Felipe II, que había ocupado la frontera con un ejército bajo el duque de Alba, y la derrota de António prior de Crato en la batalla de Alcántara ese mismo año cerraron el proceso: Portugal quedó unida a la monarquía hispánica bajo la figura de Felipe I de Portugal —Felipe II de España— inaugurando la Unión Ibérica que duraría hasta 1640.