Fernando II
Fernando II recibió el reino de León en el reparto que hizo su padre Alfonso VII al morir en 1157. Su hermano Sancho III recibió Castilla, rompiendo la unión que se había mantenido desde Fernando I. Los dos reinos, León y Castilla, volvieron a ser entidades separadas con reyes distintos y dinámicas en parte autónomas, aunque compartían el horizonte de presión almohade en el sur y de relaciones complejas con Aragón, Navarra y Portugal.
El reinado de Fernando II en León se caracterizó por una política de construcción y consolidación territorial. La fundación de Ciudad Rodrigo, en torno a 1168, respondió a la necesidad de articular una plaza fuerte en la frontera occidental, frente al reino de Portugal. Las relaciones con Castilla fueron frecuentemente tensas: los dos reinos rivalizaron por el control de zonas fronterizas en disputa, alternando acuerdos y conflictos.
Fernando II no lanzó grandes campañas hacia el sur con la misma proyección que los reyes castellanos, en parte por la posición más centrada del reino leonés respecto a la frontera almohade y en parte por la atención que requerían sus fronteras occidentales y septentrionales. Murió en 1188 y le sucedió su hijo Alfonso IX, bajo cuyo reinado León alcanzaría su mayor hito institucional: las Cortes de 1188.