al-Mu'tamid
Muhammad III ibn Abbad
El rey-poeta y figura simbólica del primer siglo taifa. Sucedió a su padre al-Mu’tadid en 1069 con un reino consolidado sobre la mitad occidental de al-Ándalus, y reinó durante veintidós años combinando la diplomacia agresiva con el mecenazgo literario más brillante del periodo. Su corte hospedó a Ibn Zaydun — poeta cordobés exiliado, amante despechado de la princesa al-Walada hija de Muhammad III al-Mustakfi — y a Ibn Ammar, su confidente y visir desde la juventud, posteriormente caído en desgracia y ejecutado por el propio al-Mu’tamid. Su esposa I’timad ar-Rumaykiyya, originalmente esclava cristiana liberada en Silves, dio nombre al laqab del rey (Abu l-Qasim ibn al-Mu’tamid ‘ala-llah) y aparece en docenas de poemas en árabe.
La crisis llegó en 1085 con la pérdida de Toledo a manos de Alfonso VI de Castilla: la frontera cristiana llegaba al Tajo y las parias castellanas crecieron a niveles ruinosos. Al-Mu’tamid, junto con al-Mutawakkil aftasí y Abd Allah ibn Buluqqin zirí, llamó a los almorávides del emir Yusuf ibn Tashfin para frenar a los cristianos. La frase atribuida — «prefiero ser camellero en África que porquero en Castilla» — resume la decisión. Yusuf desembarcó en 1086, derrotó a Alfonso VI en Sagrajas y volvió al Magreb, pero regresó en 1090: durante los dieciocho meses siguientes anexionó las taifas una a una. Sevilla cayó en septiembre de 1091; al-Mu’tamid fue cargado de cadenas, deportado a Aghmat, en la región de Marrakech, y murió allí en agosto de 1095 — su tumba aún se conserva. Sus Diwan poéticos compuestos en el exilio son uno de los testimonios líricos más densos de la literatura árabe medieval.