Íñigo Arista
Íñigo Arista es el fundador del reino de Pamplona, aunque la realidad histórica que envuelve su figura es más incierta que la narrativa posterior sugiere. Las fuentes del siglo IX son escasas y fragmentarias: crónicas asturianas, anales carolingios y un puñado de documentos locales permiten reconstruir solo los contornos de su gobierno. Lo que parece establecido es que hacia 824 encabezó o simbolizó la resistencia de las élites vascónicas y locales frente a la presión de los francos en el paso de Roncesvalles, consolidando una entidad política autónoma en el entorno de Pamplona.
Una de las claves de su posición fue la alianza con los Banu Qasi, familia muladí —cristiana convertida al islam— que controlaba el valle del Ebro desde Tudela y con la que los Arista estaban emparentados por matrimonio. Esta alianza con una familia islamizada era pragmática, no ideológica: en el tablero político del siglo IX, la amenaza carolingia al norte y el dominio cordobés al sur hacían de los Banu Qasi un aliado natural frente a los primeros. El reino naciente de Pamplona no era, en sus orígenes, el frente de avance cristiano que la historiografía posterior proyectó sobre él.
Las fuentes no son unánimes en las fechas de su muerte, que los distintos annales sitúan entre 851 y 852. Le sucedió su hijo García Íñiguez.