Catalina I
Catalina I fue la última soberana de la Navarra que comprendía territorio a ambos lados de los Pirineos. Accedió al trono en 1483 a la muerte de su hermano Francisco Febo, con unos catorce años, y gobernó con su esposo Juan de Albret —denominado Juan III— en un co-reinado formal mientras la regencia de su madre Magdalena de Valois se prolongó brevemente.
Durante su reinado, Navarra se convirtió en objeto de presión entre Francia y la corona castellano-aragonesa. Fernando el Católico exigió el paso de sus tropas hacia Italia y, ante la negativa navarra, invadió el reino en julio de 1512 con un ejército mandado por el duque de Alba. La conquista fue rápida: Pamplona cayó en semanas y Catalina y Juan de Albret fueron expulsados al norte de los Pirineos, a sus territorios bearneses.
Desde Béarn y Gascuña, Catalina continuó reclamando el título de reina de Navarra y resistiendo con medios muy limitados. Murió en Mont-de-Marsan en 1517 sin haber recuperado el reino. Su hijo Enrique II continuó el reinado como monarca de la Baja Navarra —el territorio de Ultrapuertos que Fernando no había ocupado—, reino que sobreviviría hasta su integración en la corona francesa en 1620 con Enrique IV. Los reyes de España, por su parte, mantuvieron el título de “reyes de Navarra” hasta el siglo XIX como denominación formal, reflejada en las fichas de leon-castilla con tambien_reino_en: [pamplona-navarra].