Berenguer Ramon II
el Fratricida
Berenguer Ramon II pasó a la historia con el apodo el Fratricida, que resume la sospecha que pesó sobre él durante toda su vida y que los cronistas posteriores convirtieron en certeza. Su hermano gemelo Ramon Berenguer II murió asesinado en 1082 bajo circunstancias que las fuentes de la época ya apuntaban a Berenguer Ramon II, aunque sin una condena formal documentada.
Gobernó el condado de Barcelona en solitario desde 1082 hasta 1097, un período relativamente estable en lo militar y administrativo, pero políticamente enrarecido por la sombra del fratricidio. Las relaciones con el condado y con los nobles del entorno estuvieron marcadas por esa deslegitimación moral. Rodrigo Díaz de Vivar, El Cid, aparece en las fuentes de este período como actor independiente en el espacio fronterizo mediterráneo, con relaciones tensas con Barcelona.
En 1097, Berenguer Ramon II renunció al condado en favor de su sobrino Ramon Berenguer III —hijo de su hermano asesinado—, posiblemente bajo presión de la nobleza barcelonesa que veía en él un gobernante irreparablemente deslegitimado. No hay constancia de qué fue de él después de la cesión.